Dorla es una perra muy fina y sensible que aún reacciona con inseguridad en algunas situaciones. Necesita tiempo para ganar confianza y al principio se muestra escéptica ante los extraños. Sin embargo, una vez que se ha ganado la confianza, establece un fuerte vínculo con su dueño. Entonces tiende a protegerlo. Por eso queremos personas que puedan guiarla con calma y confianza y que sean conscientes de lo que significa tener un perro de caza. Nos gustaría que Dorla viviera en una casa rural sin niños pequeños ni animales pequeños.